Qué ver en Logroño: historia, vinos y tradición en la capital del Ebro
Logroño, capital de La Rioja, es una ciudad donde se entrelazan historia, cultura, gastronomía y vino en un equilibrio casi perfecto. A orillas del río Ebro, su casco histórico, sus calles porticadas y sus plazas llenas de vida invitan a descubrirla sin prisa, copa en mano, disfrutando del ambiente riojano que la hace única.

A lo largo de los siglos, la ciudad ha sido paso de peregrinos, escenario de batallas, cuna de grandes políticos y hogar de una de las culturas vinícolas más reconocidas del mundo. Hoy, Logroño no solo es el corazón administrativo de La Rioja, sino también un destino ideal para quienes buscan autenticidad, buena mesa y calidad de vida.

En esta guía te contamos qué ver en Logroño, sus monumentos más importantes, curiosidades históricas, experiencias enoturísticas imprescindibles y todo lo que necesitas para disfrutar al máximo de esta ciudad con alma.

Encrucijada de Vinos y Leyendas: La Ubicación Logroñesa
Ubicada en el norte de la Rioja Media, la geografía de Logroño es tan fundamental para su identidad como su historia. Gran parte de su núcleo urbano se asienta en la margen derecha del Ebro, en una zona de valle considerablemente plana. Sin embargo, su horizonte no carece de relieve; salpicado por elevaciones como el Cerro de Cantabria o el Pico Candorras (584 metros), que domina el cercano Embalse de La Grajera, un pulmón verde a escasos kilómetros de la urbe.

La situación de la ciudad, en la frontera histórica de los antiguos reinos de Castilla, Navarra y Aragón, la convirtió en un punto de paso y disputa crucial durante la Edad Media, un legado de encrucijada que sigue vivo gracias al Camino de Santiago. Sus límites municipales actuales reflejan esta posición estratégica, conectando La Rioja con Álava (País Vasco) y Navarra.
Títulos que Definen una Ciudad
Logroño ha sido reconocida con títulos que van más allá de su capitalidad autonómica, afianzando su proyección nacional e internacional:

- Primera Capital Gastronómica Española (2012): El reconocimiento oficial a una cultura culinaria y vinícola de primer orden.
- Mejor ciudad de España para ir de tapas (The Times).
- «Barcelona, pero sin turismo masivo» (Daily Mirror).
- Primera Ciudad Comercial de España (1997): Un testimonio de su dinamismo mercantil.
- Ciudad Europea del Deporte (2014): Subrayando su compromiso con un estilo de vida activo.

Pero si hay algo que define a Logroño son tres pilares inamovibles: el vino, la gastronomía y el Camino de Santiago. El carácter abierto y hospitalario de los logroñeses (más de 150.000 habitantes) completa el cuadro de una ciudad que se disfruta a pie, al ritmo de un paseo tranquilo. Su clima continental, suavizado pero con contrastes (veranos cálidos e inviernos fríos), invita a una visita en cualquier época del año, siempre preparado para el tiempo.
El Camino que Hizo la Ciudad: Historia Jacobea
La esencia de Logroño es inseparable del Camino de Santiago. Desde el auge de la ruta en el siglo XI, la villa, mencionada ya en el Codex Calixtinus, se convirtió en un nudo de tránsito de peregrinos, artistas y comerciantes, impulsando su crecimiento desde su primera mención escrita en 926 como «Locrunio».

El Camino Francés entra triunfalmente por el Puente de Piedra (o de San Juan de Ortega), un emblema de la ciudad que data de 1884 y que figura orgullosamente en el escudo municipal. Cerca de allí, el Puente de Hierro (330 m, 1882), impulsado por Práxedes Mateo Sagasta, completa el dúo de cruces históricos sobre el Ebro.

La ruta jacobea se traza a través de la Rúa Vieja, la calle más antigua. Aquí se concentran los vestigios del Camino: la Fuente de los Peregrinos y el Albergue de Peregrinos. La culminación de la ruta urbana es la Iglesia de Santiago El Real (siglo XVI). Su fachada en forma de arco de triunfo luce una imponente escultura de Santiago Matamoros, mientras en su interior se venera a la Virgen de la Esperanza, patrona de la ciudad.

Curiosidad histórica: El Fin de la Caza de Brujas: Aunque la ciudad fue escenario de un trágico Auto de Fe en 1610 (juicio a las supuestas brujas de Zugarramurdi), la brutalidad del proceso impulsó al sacerdote Alonso de Salazar a emitir un informe que, sorprendentemente, puso fin a la quema de «brujas» en España.
Qué ver en Logroño: los imprescindibles del casco histórico
El corazón de Logroño es su Casco Antiguo, un entramado de calles peatonales que concentra historia, vida social y comercio, invitando al paseo pausado.

Los Ejes del Centro
- Calle Portales: Una vía icónica que te guía a través de la historia, bajo sus característicos portales que albergan cafés, tiendas tradicionales y comercios singulares. Conecta monumentos clave como la Concatedral y el Museo de La Rioja, sirviendo de frontera entre la zona histórica del Camino y el tapeo de la Calle Laurel.
- Rúa Vieja: La calle más antigua de la ciudad, un tramo empedrado que es la vía principal del Camino de Santiago a su paso por Logroño. Aquí la arquitectura jacobea cobra vida, con el Albergue de Peregrinos y la Fuente de los Peregrinos. Pero su secreto mejor guardado se encuentra bajo tierra: es el hogar de algunos de los calados (bodegas subterráneas) más antiguos e importantes, como el de San Gregorio, con su impresionante bóveda de cañón de 30 metros del siglo XVII.
- Paseo de las Cien Tiendas: Saliendo del Casco Antiguo pero en el centro, esta es la zona tradicionalmente comercial por excelencia, con varias calles peatonales llenas de comercios, cafés y restaurantes.
- Gran Vía: El ensanche moderno de la ciudad, contrastando con el Casco Antiguo, donde se encuentran monumentos más contemporáneos como el Monumento al Labrador y el Monumento a los Fueros.

1. La Concatedral de Santa María de la Redonda
En pleno corazón de la ciudad, frente a la animada Calle Portales, se alza la Concatedral de Santa María de la Redonda, uno de los templos más emblemáticos de La Rioja. Su construcción comenzó en el siglo XV y se completó tres siglos después, dando lugar a un magnífico conjunto barroco con sus icónicas torres gemelas que dominan el perfil urbano.

En su interior destaca el retablo mayor, una joya del barroco riojano, y una pequeña pintura de un Cristo crucificado atribuida a Miguel Ángel, situada detrás del altar. Aunque más moderna que otras iglesias de la ciudad, su grandeza y elegancia la convierten en una visita imprescindible. En su cimentación, se dice que se usaron elementos vegetales de la vid para consolidar el terreno junto al río. Es gratuita para visitas turísticas.

2. Iglesia de San Bartolomé
La Iglesia de San Bartolomé es la más antigua de Logroño. Construida en el siglo XII, combina elementos románicos y góticos. Su fachada, con tallas minuciosas que narran escenas bíblicas, es una de las más bellas de la región. Su torre campanario formaba parte de la antigua muralla medieval, y hoy se puede subir para disfrutar de una vista panorámica de toda la ciudad. Es también una de las paradas más fotografiadas del Camino de Santiago a su paso por Logroño.

3. Iglesia de Santa María de Palacio
Ubicada en pleno casco antiguo, la Iglesia de Santa María de Palacio debe su nombre a un antiguo palacio donado por Alfonso VII. Fundada en el siglo XI y reformada en el XVI, conserva un retablo de Arnao de Bruselas y una estructura interior de tres naves con capillas abaciales.

Sin embargo, su elemento más característico es la torre gótica piramidal, símbolo inconfundible del skyline logroñés. Muy cerca de la iglesia se encuentra el Centro de la Cultura del Rioja, un espacio moderno dedicado al vino y al patrimonio vitivinícola de la región.

4. Iglesia de Santiago el Real y la Plaza de Santiago
Otro punto esencial del recorrido es la Iglesia de Santiago el Real, fundada en 1513. Fue sede del antiguo Consejo Municipal y custodiaba importantes documentos de la ciudad. Su fachada barroca del siglo XVII, en forma de arco de triunfo, muestra dos figuras del apóstol Santiago: una como peregrino y otra como guerrero.

Junto a ella se extiende la Plaza Santiago, también conocida como Plaza de la Oca, por el enorme tablero del juego de la oca dibujado en el suelo, en el que cada casilla representa una etapa del Camino de Santiago. Bajo las casas que la rodean se esconden los calados, bodegas subterráneas excavadas desde el siglo XVI. El más famoso es el Calado de San Gregorio, una de las joyas ocultas de Logroño.

5. Puente de Piedra y Puente de Hierro
El Puente de Piedra es el más icónico de Logroño y símbolo de la ciudad. Por él cruzan los peregrinos del Camino de Santiago al entrar desde Navarra.

A unos metros río abajo, se encuentra el Puente de Hierro, también llamado Puente de Sagasta, el más antiguo de los puentes de hierro y el más largo (330 metros) sobre el Ebro en la capital, construido en 1882. Fue el más avanzado de su tiempo y la principal vía de entrada a la ciudad durante décadas. Ambos puentes ofrecen vistas espectaculares del río Ebro, especialmente al atardecer.

6. El Cubo del Revellín y la Muralla
El Cubo del Revellín es el único vestigio visible de la antigua fortaleza que defendía Logroño en el siglo XVI. Este tramo de muralla y su cubo de piedra formaban parte de las defensas que resistieron el asedio franco-navarro en 1521. Hoy alberga un centro de interpretación gratuito que explica la historia de aquel episodio heroico y de la evolución urbana de la ciudad.

7. Teatro Bretón de los Herreros
El Teatro Bretón, inaugurado en 1880, es una joya de la arquitectura cultural logroñesa y Bien de Interés Cultural desde 1983. En 1979 sufrió un devastador incendio, pero fue reconstruido y reinaugurado en 1990 por la Reina Sofía. Actualmente es de titularidad municipal y acoge una variada programación teatral, musical y cinematográfica.
Horario de taquilla (2025):
Lunes a sábado, 11:00–14:00 h y 2 h antes de la función.
Domingos y festivos, 12:00–14:00 h.
Entradas: entre 8 € y 25 €, con descuentos y sesiones de cine VOSE por 4–6 €.

8. Museo de La Rioja
Ubicado en el Palacio de Espartero, edificio del siglo XVIII, el Museo de La Rioja permite recorrer la historia regional desde la prehistoria hasta la actualidad. En sus salas se exhiben piezas celtibéricas, esculturas góticas, retablos renacentistas y arte contemporáneo riojano.
Entrada gratuita.
Horario (2025): martes a sábado, 10:00–20:30 h; domingos y festivos, 10:00–14:00 h.

9. Paseo del Espolón
El Paseo del Espolón, oficialmente Paseo del Príncipe de Vergara, es el gran pulmón verde del centro de Logroño. Sus jardines del siglo XIX, fuentes y esculturas lo convierten en el lugar favorito para pasear o descansar al sol. Además también es el centro social y cívico de la ciudad. Un elegante paseo rodeado de edificios históricos y financieros, presidido por el monumento ecuestre al General Espartero (quien vivió aquí su retiro). Es el escenario de la Ofrenda del Primer Mosto, un acto central de las Fiestas de la Vendimia.

Naturaleza Urbana y Patrimonio Antiguo
Logroño aprovecha su entorno fluvial, dotando a la ciudad de extensos «pulmones verdes» a lo largo del Ebro.

- Parque del Ebro: Un extenso paseo que bordea el río, ofreciendo vistas de la fachada antigua de la ciudad y conectando el Paseo de la Florida con zonas arboladas de chopos y sauces.
- Parque de la Ribera: De construcción reciente, aprovecha un meandro del Ebro, albergando la plaza de toros y el Riojaforum (palacio de congresos), siendo una zona ideal para el deporte.
- Embalse de La Grajera: Apenas a 5.7 km por carretera o vía verde, es un área recreativa con 32 hectáreas de superficie acuática, ideal para el senderismo y la observación de aves.

Vestigios de la Antigüedad
Los alrededores de Logroño guardan huellas de la historia incluso antes de la época romana:
- Yacimientos del Monte de Cantabria: Un importante yacimiento protohistórico con restos de extensos períodos (desde la Edad del Hierro II, IV a. C., hasta la Edad Media), narrando 1500 años de ocupación.
- Restos Romanos de Varea (Vareia): Antigua población romana del siglo I a. C. que fue un estratégico centro comercial con puerto fluvial en el Ebro. Sus vestigios son visibles y visitables bajo el actual barrio de Varea.
- Puente Romano de Mantible: Ruinas del puente del siglo II sobre el Ebro, un testimonio de ingeniería romana que unía Logroño (El Cortijo) con la localidad alavesa de Assa.

Enología y Enoturismo: La Puerta a la Cultura del Vino
Hablar de Logroño es hablar de la Denominación de Origen Rioja. La ciudad es el punto de partida perfecto para sumergirse en la cultura del vino.
- Enoturismo Cercano: A pocos minutos se encuentran bodegas de prestigio. Bodegas Vivanco (en Briones) ofrece un impresionante Museo de la Cultura del Vino y catas, mientras que Bodegas Viña Ijalba permite conocer el viñedo ecológico riojano con paseos por su «museo natural» de variedades autóctonas.
- Centro de la Cultura del Rioja (CCR): Ubicado en pleno Camino de Santiago, junto al Calado de San Gregorio y el Espacio Lagares, conforma el «triángulo de oro del enoturismo» urbano. Su misión es difundir la Cultura del Vino de Rioja a nivel mundial.
- Espacio Lagares “El Camino del vino”: Situado en la Rúa Vieja, recupera antiguos lagares del siglo XVI-XIX donde los vecinos elaboraban el vino. Hoy alberga un Punto de Información Turística y parte de la exposición permanente «El Camino del vino».

Bodegas recomendadas
- Bodegas Franco Españolas (Logroño): a pocos minutos del centro, ofrecen visitas guiadas y catas junto al río Ebro.
- Bodegas Vivanco (Briones): combinan bodega, museo y jardín con más de 220 variedades de vid. Su “Experiencia Vivanco” (29 €) incluye visita, museo y cata de dos vinos.
- Bodegas Viña Ijalba: pioneras en viticultura ecológica, con recorridos entre viñas autóctonas y degustaciones al aire libre.
También puedes apuntarte a excursiones de un día completo por La Rioja que incluyen tres bodegas, comidas tradicionales y visitas a pueblos como Briones, Nájera o Laguardia.

Qué comer en Logroño: El Arte del Tapeo
Logroño es un paraíso para los amantes de la buena mesa, y su cultura del tapeo ha sido reconocida por publicaciones como The Times. La ciudad ha sabido elevar el acto de «ir de chiquiteo» (ir de tapas y vinos) a una forma de arte.

Las Calles Icónicas del Tapeo
- Calle Laurel: Si solo puedes visitar una calle, que sea esta. La Calle Laurel es la arteria más famosa y concurrida, un carrusel de sabores y aromas donde cada pequeño local se especializa en una o pocas tapas distintivas. La magia aquí radica en seguir la intuición y dejarse sorprender, combinando caldos de Rioja con innovadores pinchos.
- Calle San Juan: Situada entre la Laurel y Portales, la Calle San Juan es el «as bajo la manga» de Logroño. Sin la fama masiva de su vecina, ofrece un ambiente más acogedor y local, con una oferta de tapeo de alta calidad y menos saturación, ideal para una inmersión más tranquila.

La Senda de los Elefantes
La Calle Laurel (y aledañas como San Agustín y Travesía del Laurel) es apodada cariñosamente “la senda de los elefantes” por la costumbre de salir «tambaleados» tras el disfrute. En apenas 200 metros, más de 80 establecimientos ofrecen una especialidad única, creando una ruta de pinchos de fama nacional:

- El Soriano o Bar Ángel: Imprescindible la brocheta de champiñón a la plancha con gamba. (Aproximadamente 1,80-2,50 € por pincho).
- Bar Sebas: Famoso por su tortilla de patata (con opción picante).
- Blanco y Negro: El sabroso «matrimonio» (anchoas y pimientos).
- Otros clásicos: Pincho Moruno (Bar Páganos), Patatas Bravas (Bar Jubera), o embuchados y careta de cerdo (La Tavina).
El precio medio de un corto de vino más pincho ronda los 3-5 €, especialmente en las horas punta del chiquiteo (tarde-noche de jueves a domingo).

Platos Emblemáticos y Guisos de Cuchara
Más allá del pincho, la cocina logroñesa, enraizada en la tradición riojana, es sinónimo de guisos reconfortantes:
- Patatas a la riojana: La quintaesencia local, un guiso espeso con patatas, chorizo y pimientos.
- Chuletillas de cordero al sarmiento: Asadas sobre brasas de poda de vid, que les confieren un sabor ahumado único.
- Bacalao a la riojana: Con pimientos, tomate y ajo, una deliciosa mezcla de mar y huerta.
- Guisos de invierno: Los caparrones riojanos (alubias rojas con «sacramentos» como chorizo y costilla) y las pochas con codornices son joyas culinarias, suaves, nutritivas y reflejo de la cocina de proximidad.
El epílogo dulce llega con postres como las peras al vino o los fardelejos de Arnedo. Y por supuesto, todo regado con los afamados vinos de Rioja, protegidos por una Denominación de Origen propia que es referencia mundial.

Logroño en un Vistazo: Guía para la Visita
Ver Logroño en un Día
Si solo dispones de 24 horas, puedes seguir esta ruta esencial, que incluye muchos puntos de acceso gratuito:

- Comienza con un free tour para obtener una visión general.
- Visita la Concatedral de Santa María de la Redonda (entrada gratuita).
- Sumérgete en la historia en la Calle Ruavieja y los calados.
- Explora la Plaza Santiago y el curioso Juego de la Oca.
- Pasea por la Calle Portales y el elegante Paseo del Espolón.
- Disfruta de un paseo por el Puente de Piedra y el Paseo de la Florida para obtener las mejores vistas panorámicas de la ciudad y sus torres.
- Termina con una inmersión cultural gratuita en el Museo de La Rioja (Palacio de Espartero).
- Cierra la jornada con el ineludible tapeo en la Calle Laurel o Calle San Juan.

Preguntas frecuentes sobre Logroño
¿Qué ver en Logroño gratis?
La Concatedral, el Museo de La Rioja, el Paseo del Espolón, la Calle Portales y la Muralla del Revellín son visitas sin coste.
¿Qué hacer en pareja?
Paseos junto al Ebro, catas en bodegas, cenas en la Calle Laurel o escapadas románticas a pueblos cercanos como Laguardia o Briones.
¿Qué pueblos visitar cerca?
Laguardia, Elciego, Haro, Nájera y Santo Domingo de la Calzada son perfectos para excursiones de un día.
¿Cuándo es la mejor época para ir a Logroño?
Primavera y otoño, especialmente durante las Fiestas de San Mateo en septiembre, cuando se celebra la vendimia., la semana del 21 de septiembre.
¿Logroño es Segura? Es reconocida como una de las ciudades más seguras de España, ideal para pasear sin preocupaciones.

Qué Hacer por la Rioja
Excursiones Históricas
La Rioja está salpicada de joyas.
- Ruta Jacobea: Nájera (Monasterio de Santa María la Real), Santo Domingo de la Calzada (Catedral y hospital de peregrinos) y la desviación a San Millán de la Cogolla (Monasterios de Suso y Yuso, Patrimonio de la Humanidad).
- Rioja Alavesa: Pueblos como Laguardia y Elciego.
- Rioja Alta: La villa de Haro (capital del vino).
- Naturaleza: El Parque Natural Sierra de Cebollera (al sur) ofrece relieve glaciar, bosques y fauna.

Ciudades Cercanas
Logroño tiene una excelente conectividad (a una hora de coche de Pamplona y Bilbao), permitiendo excursiones a:
- Bilbao (Guggenheim, Funicular Artxanda).
- Vitoria-Gasteiz (Catedral gótica).
- Burgos (Imponente Catedral gótica, Castillo).
- Pamplona (Fortificaciones del siglo XVI, San Fermín).

Qué ver en los alrededores
Si dispones de más tiempo, no dejes de visitar otras joyas cercanas de la Rioja:
- Casalarreina, con su Monasterio de la Piedad.
- Cuzcurrita de Río Tirón, con otro castillo y bodegas con encanto.
- Villoslada de Cameros: lugar enclavado en la Sierra Cebollera.
- Alberite: municipio con mucha historia a 7 kilómetros de Logroño.
- Sajazarra: reconocido como uno de Los Pueblos Más Bonitos de España.
- El Rasillo de Cameros: turismo rural en un entorno privilegiado junto al Embalse González Lacasa.
Logroño hoy: una ciudad para disfrutar
Logroño es mucho más que la capital de La Rioja: es una ciudad donde la historia, la cultura del vino y la hospitalidad se funden en un mismo brindis. Desde sus iglesias medievales hasta sus calles llenas de pinchos, cada rincón invita a disfrutarla con calma, con la certeza de que, en esta ciudad del Ebro, cada paso sabe a vino y cada recuerdo, a tradición.


Créditos Fotográficos
Te dejamos a continuación las atribuciones por los derechos fotográficos por orden de aparición, las fotos libres de derechos no serán enumeradas en la lista de abajo:
- Imagen de Portada: Artistosteles, CC BY 4.0, via Wikimedia Commons
- Luis Fermín TURIEL PEREDO, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons
- Jynus, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons
- Nostepinne, CC BY 2.0, via Wikimedia Commons
- Jl FilpoC, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons
- Krzysztof Golik, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons
- Despotismo Ilustrado y Barroco, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons
- Krzysztof Golik, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons
- Nostepinne, CC BY 2.0, via Wikimedia Commons
- Javi Guerra Hernando, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons
- Miguel Yustes from Logroño, España, CC BY 2.0, via Wikimedia Commons
- Zarateman, CC BY-SA 3.0 ES, via Wikimedia Commons
- jynus, CC BY-SA 3.0, via Wikimedia Commons
- El Pantera, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons
- Jynus, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons
- Tim Tregenza, CC BY-SA 3.0, via Wikimedia Commons
- Despotismo Ilustrado y Barroco, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons
- Juanje 2712, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons
- Wolabarrieta, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons
- Coralma*, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons
- jynus, CC BY-SA 3.0, via Wikimedia Commons
- Juanje 2712, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons
- Lourdes Cardenal, CC BY-SA 3.0, via Wikimedia Commons
- jynus, CC BY-SA 3.0, via Wikimedia Commons
- Artistosteles, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons
- Zarateman, CC BY-SA 3.0, via Wikimedia Commons
- jynus, CC BY-SA 3.0, via Wikimedia Commons
- Lorena Suárez, CC BY-SA 2.0, via Wikimedia Commons
- mo640, CC BY-SA 2.0, via Wikimedia Commons